Si es tu primer viaje, seguro has escuchado de este mal que ataca a muchos, si eres un veterano o veterana en los viajes ya lo has sufrido en carne propia. En cualquier caso siempre cae bien una explicación al respecto y más aún si viene con solución.

Hablemos de tu reloj biológico.

Todo en nuestro cuerpo, desde que despertamos hasta la hora de dormir está organizado y cuando se rompe este orden existen consecuencias. En el caso de nuestras horas de sueño, estas son definidas por el Nucleo Supraquiasmático (si se te complica, dile NSQ) que recibe información del exterior cuando hay luz natural, despertando a tu cerebro y gritándote: “¡Ya despierta!”.

Por otro lado cuando la luz natural decrece, nuestro hipotálamo secreta una hormona conocida como melatonina, ésta aumenta nuestra fatiga y por lo mismo nos da sueño. Pero, ¿Qué pasa cuando al viajar de un país a otro cambian los tiempos en los que recibimos luz natural? La respuesta es el Jetlag. Este transtorno de sueño es una batalla  en nuestro cuerpo en la búsqueda de retomar el control.

Algunos de los malestares que sentiremos en esta batalla son:

  • Aumento de apetito.
  • Aumento de presión.
  • Mayor sensación de calor.
  • Problemas digestivos.

¿Y cómo combatimos el Jet Lag?

Lo primordial es hidratarse mucho durante el vuelo, también es recomendable evitar bebidas alcoholicas y el café. Sin embargo al igual que todo en nuestro viaje, gran parte del éxito se debe a la prevención, si estamos al tanto de que será un viaje largo, es recomendable dos días antes dormir más o menos horas para adecuarse al huso horario del nuevo país. Pero si se te complica andar calculando (no te preocupes eso queda entre nosotros) puedes utilizar Entrain, ésta aplicación te ayuda al determinar la cantidad de horas de sueño recomendadas antes o durante tu viaje para evitar el jetlag.